Entelequia, dícese de aquella cosa, persona o situación perfecta e ideal que solo existe en la imaginación. Te has convertido en mi entelequia después de saber que existes, y aquí me dejas creyendo que solo existimos en mi imaginación, que solo yo vi todos esos colores reencarnados en el verde de tus ojos. Y supongo que sigo creyendo en todo eso que me hiciste ver aunque solo viva en mí, porque siempre he pensado que correr detrás de los trenes aunque ya hayan cerrado las puertas es la mejor actitud ante la vida. Y por supuesto que no eras para tanto. Eras para más. Contigo todos los desastres naturales ocurrían en mi interior, llevándose a su paso todos los muros que había construido contra alguien como tú. Alguien que me hacía volver a creer en la humanidad, en que aunque es verdad eso de que estamos de sobra enteros por dentro, hay personas que suman y multiplican. Alguien que saca la mejor versión de ti, todo eso que ni tú sabías que eras capaz de sentir, dar y compartir. Algu...