Más exigir nuestros derechos y menos agachar la cabeza.

Nos mandan y otorgan, nos manipulan mediante demagogia barata. Nos roban y estafan, nos dejan sin casa, sin comer, sin educación, sin sanidad. Nos corrompen y hacen que nos enfrentemos los unos a los otros, cuando deberíamos estar unidos contra ellos. Mientras que nosotros callemos y agachemos la cabeza "si, mi amo", ellos seguirán manejándonos a su antojo. Nos informan de lo que interesa al sistema. No entiendo cómo el derecho humano a la información está supeditado a los intereses comerciales de ésta, nuestra España. Entristece ver cómo gente se queda sin casa, cómo niños viven en la calle junto a sus padres y abuelos. Entristece entrar en el metro y ver señoras de 50 años proclamando su situación y la de su familia, ya no pidiendo dinero, sino comida. Entristece ver cómo ancianos pasan frío en la calle. Entristece ver cómo adolescentes, cuyos padres están en el paro, no pueden realizar sus estudios universitarios por falta de fondos, a pesar de sus excelentes notas. Entristece ver cómo pronto sólo podrán estudiar los hijos de banqueros, médicos y demás privilegiados. Entristece. Entristece y mucho. Pero lo que mas entristece es ver cómo se aprovechan de la gente y de sus necesidades, se aprovechan de que tienen que pagar una hipoteca para explotarles con un salario por debajo del mínimo. Entristece ver las injusticias y cómo nos cierran la boca. Cómo nos ignoran cuando gritamos estar inconformes con su sistema y sus medidas para "salir de la crisis". Falta esperanza, sobra egoísmo. Falta sensibilidad, sobra frialdad. Falta solidaridad, sobra avaricia. Que se dejen de mandar cohetes para saber si hay vida en otros planetas y traten de mantener la vida en el nuestro.

Entradas populares de este blog

Ventilando mi vida.

¿Entelequia?

Aprendí