Muy mal todo.

Hay momentos en los que no sabes qué hacer, cómo pensar o sentir. Momentos en los que tu cabeza se vuelve una 'supernova' y explotas, a veces para bien pero otras veces para mal. Son esos momentos en los que valoras lo que tienes en la vida, pero también piensas en lo que no tienes, y cómo podrías llegar a tenerlo. Esos en los que las grandes personas te entienden y los que sobran se largan, pero a los grandes los valoras como personas 'necesarias' y eso es lo único bueno que sacas de este tipo de situaciones. Existen momentos de saturación máxima en los que te esmeras, buscando el final del túnel; pero el túnel es demasiado largo y a veces oscuro. Suerte de que ciertas personas te dan velas, y te lo hacen algo más ameno pero aun así, duro. Y así entre túnel y túnel comienzas a valorar a la gran gente que forma parte de tu vida y rechazas a los que están deseando largarse.

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